
Una película para premiar a los jóvenes algunos jovencísimos niños que aprarecen en esta obra de la precoz directora Hana Makhmalbaf de 18 años (a los 9 ya fue realizadora). Es una película muy bien hecha, siempre el mismo paisaje de montaña afgana, abrupto, de cuevas laberínticas y seco que merece la pena ver. Ver para hacerse una idea muy real en mi opinión sobre cómo debe ser la vida de los niños de la guerra pues siguen siendo niños, y en su inocencia desean sobre todo jugar y aprender cosas nuevas. Se puede jugar al futbol o a lapidar niñas, al pilla pilla o a la guerra fingiendo poner minas y levar armas de madera. Todo eso y más se ve reflejado, juntamente con la feroz crítica a la sociedad de valores machistas. Parecen dos mundos bien distintos pero es el mismo, cuesta imaginar cómo la directora logra captar la naturalida de esos chicos que no son actores profesionales que en vez de merecer un oscar se merecen el mejor de los premios que se le puede dar a un niño, una infancia feliz.
Lo mejor sin duda, la compañía. Gràcies Lina!
Se puede ver en Palma hasta el jueves:
Cine RenoirTags: Niños guerra, Afganistan, Talibanes