Leo el País.com una noticias de una agresión policial en el metro de Madrid, no sé porqué, pero esas noticias no me sorprenden, son como cotidianas, y no sé porqué tampoco he decidido escribir esto, me ha salido de dentro, pero creo que si sé de donde nace esta energía para continuar leyendo la noticia y dejar mi opinión en el foro de esa noticia. Siendo claro, y sin rodeos, ha sido porque estoy harto de injusticias, de que la policía haga libremente lo que le venga en gana, saliendo impune siempre, pues son una piña, ellos se protegen, "hoy por ti, mañana por mi".
-Este es el link de la noticia:
http://blogs.elpais.com/yoperiodista/2007/01/actuacin_desmed.html#comment-60377028
-Y lo que he contestado:
Yo tengo miedo de la policía. No tendría porqué tenerlo porqué no he cometido ningún delito. Entonces, ¿porqué tengo miedo?
Yo tengo mis motivos para tener miedo, para desconfiar de la policía, no sólo por la agresión denuciada en esta sección, sino porqué me pregunto ¿cuántas agrsiones hay a diario que no salen a la luz?
La policía, (sé que no se puede generalizar pues habrá policías honrados que acometan con profesionalidad su trabajo)no goza de una buena imagen, cuando debería ser un ejemplo para el resto de ciudadanos. Basta con leer un cotidiano, y ver casos de corrupción en Benidorm, Andratx donde la policía está arrestatada y encerrada en la cárcel por la propia policía (parece una viñeta del Roto...) O cuantas veces hemos leído que el jefe tal comisaría, la de Palma de Mallorca por citar una, abusaba sexualmente de las personas detenidas en el mismo calabozo de la comisaría. O si hablamos de manifestaciones, hablemos de Génova por ejemplo, hablamos de asesinato de un joven manifestante. O en nuestro país, las que eran en contra de la guerra de Irak donde en la misma Puerta del Sol se grabaron imagenes de agresiones brutales contra manifestantes indefensos, mujeres, ancianos o niños, que más da.
Las agresiones policiales son un hecho cotidiano. Que nos deberían hacer reflexionar sobre que papel juega la violencia del Estado, preguntarnos cómo se consienten estas agresiones, cómo salen siempre impunes los policías pues se protegen entre ellos, y ya puestos a formularnos estas preguntas, questionemos cosas tan simples como por ejemplo el poruqé tenemos DNI cuándo en otros países de Europa no poseen este control policial tan extricto.
Esto tiene que cambiar, no soportemos ni un gesto ofensivo, ni una sonrisa maleducada en nuestra cara que provenga de un policía, denuciémoslo (¿a la policía?)agotando todas las vías, desde el boca a boca, internet, hasta en medios de comunicación como este, para que seamos verdaderamente conscientes de las barbaridades y atrocidades que comete la policía.
Así, con palabras y no porrazos la máscara de la violencia policial caerá por su propio peso.